viernes, 31 de diciembre de 2010

BIENVENIDO 2011


BALANCE DEL AÑO QUE SE DESPIDE

Hoy es el último día del 2010 y como he estado un poquitín haragán y no he posteado como el 2009, tuve la necesidad y la idea de no dejar de postear antes de terminar el año.

Si realizo un balance de lo sucedido durante este 2010 diré que es el año del aprendizaje y en el cual he aprendido muchas cosas que han enriquecido y 'despertado' esa parte de mi cerebro que ha estado un poco 'dormida'. La interacción con personas de otra realidad socio-cultural, geográfica, económica e histórica inclusive me ha ayudado a comprender, a mi parecer, el porqué de su comportamiento distinto a las personas de mi entorno.

Tal y como narré en algunas entradas anteriores, estuve trabajando en Huamanga (Ayacucho). Si, en aquel departamento al cual, en mi ida niñez, comparaba con la forma de un dinosaurio. No me pregunten por qué, pero siempre asocié a Ayacucho con un dinosaurio.

Trabajar en Huamanga generó un reto personal y lo tomé con la mejor disposición para hacer las cosas bien. Tuve muchos objetivos por cumplir y trabajé para que se concreten de la mejor manera posible. Muchas salieron bien, otras no tanto y muy pocas mal.

En Huamanga conocí a varias personas que siempre recordaré por el resto de mi vida. Cultivé amistades, inspiré confianza, compartí esperanzas, brindé apoyo, me sentí protegido, sentí un brazo protector y alentador, y muchos sentimientos que los guardo sólo para mí. Estas actitudes propias de los seres humanos son las que enaltecen a nuestra raza y nos diferencian de otros seres vivientes, y por más que se diga que la humanidad está corrompida, puedo dar fe que hay muchas personas que son rescatables y las encontrarán en cualquier lugar donde nos ubiquemos.

En lo familiar, he de contarles que es lo mejor que tengo pues su apoyo ha sido incondicional y en todo momento han estado conmigo. Por lo que les agradezco profundamente por todo ese apoyo y confianza depositada en mí.

Mis amigos más cercanos han estado un poco lejos geográficamente hablando (África, Europa o fuera del Perú), pero a la vez han estado mucho más cerca que otros quienes no se han mudado de su habitual residencia. Agradezco a ellos y espero que mantengamos esa confianza con la cual usualmente nos mostramos.

En el aspecto laboral puedo comentar que han sido doce meses de algo agitado y finalizando el año estoy tomando decisiones drásticas, pero necesarias, para empezar este 2011 con la disposición de iniciar cosas nuevas, retos más concretos, socios con similar pensamiento y trabajando en un entorno sano para evitar discrepancias absurdas que puedan empañar el trabajo de uno.

Finalizando, sólo quiero desearles que este 2011 sea el mejor de sus años vividos y que la armonía, paz, amor, comprensión fluya en sus hogares y centros de trabajo. Como sabemos la vida no es nada sencilla, sino fuera totalmente aburrida y sin sentido, y depende sólo de nosotros poner de nuestro empeño para lograr nuestros objetivos y hacer realidad nuestros sueños. Hasta el próximo año, bueno, hasta mañana. ;-O