jueves, 25 de junio de 2009

DÍA DEL PADRE

VIAJE A TRUJILLO POR EL DÍA DEL PADRE

Viajamos a Trujillo para visitar a mi padre por su día. Papá está viejo, cansado, pero no pierde su chispa. Estos dos últimos meses creo que han sido muy penosos para él, porque han muerto dos de sus hermanos (mis tíos). Primero partió la tía "Conce" y luego el tío Víctor. A pesar de todos estos hechos lamentables, el viejo lo tomó serenamente, pero puedo notar que sufrió mucho ver a sus hermanos partir.

Como es casi de costumbre, salimos a Trujillo el viernes en la noche con el amigo Julio, en su "bólido" (el Aeromonkey). Todo marchaba con viento en popa hasta que a pocos metros de un óvalo (no recuerdo como se llama), se nos bajó la llanta. Para fortuna nuestra nos encontrábamos dentro de la cobertura de la concesión que el estado tiene por el mantenimiento de la carretera. Llamamos a la grúa y no demoró más de media hora en auxiliarnos. Felizmente me entretuve en el messenger, enviando fotos y videos a mis amistades y no baje del auto para hacer nada de esas labores de cambiar llantas, alumbrar con linternas o cosas por el estilo. Aparte, que corría un viento que calaba los huesos.

Pasó media hora más y recién salimos del "usurero" llantero. Digo usurero porque nos cobró veinte soles por la pésima parchada de la llanta (se darán cuenta más adelante). Lo bueno de todo esto era que ya empezamos nuevamente con nuestro viaje a la ciudad de la eterna primavera, aunque debería decir de la Eterna Neblina, puesto que el clima de Trujillo ya no es el mismo de antes, ahora es casi siempre gris en invierno, nada que "envidiar" a Lima.



No estuvimos viajando más de 10 minutos cuando un fuerte sonido despedido desde el neumático posterior derecho nos hace salir de la carretera. Tal como mencioné líneas arriba, el mediocre y "usurero" llantero había hecho un mal trabajo y encima cobró más de lo normal. La llanta del auto se partió. Oh no!!! Dije. Ya nos fregamos, dormiremos en el auto en pleno desierto. Nada más alejado de la realidad, pues no me percaté que mis amigos habían previsto tener la llanta de repuesto listecita en caso se presentaba un accidente. Cambiar este neumático nos demoró más de media hora más. Hasta ese entonces ya habíamos perdido más de hora y media parados en la carretera.

Durante el tiempo que se demoraban realizando el segundo cambio de llanta de la noche estuve conversando entretenidamente con mi sobrino Jesús y con mi amiga Jackie que está estudiando su doctorado en Rio de Janeiro. Estuve probando el celular (GPS, envío de fotos por el msn, envío de videos a youtube, etc.). Lo bueno de la tecnología es que te ayuda a estar conectado con tus seres queridos aun en las situaciones más adversas, como estar "varado" en la carretera en una oscura y fría noche de otoño.

Avanzamos casi una hora y nos detuvimos a cenar al lugar de siempre. Nuestro mozo tenía una enorme barriga, me recordaba a aquellos tiempos cuando exhibía una guata como esa, en realidad no era tan abultada (creo yo), pero estaba con unos kilitos de más.

Tome café para no dormir durante el trayecto pero no hizo efecto. Apenas subimos al "bólido" me quedé dormido y me desperté en Chimbote (habíamos cenado en Huacho). Empezamos a bromear acerca del transporte VIP que usamos para viajar y ya no puede dormir hasta llegar a Trujillo.

Por fin llegamos y estoy tratando de conciliar sueño para descansar un poco, pues tengo una reunión de trabajo en la mañana (con mi socio y un amigo), tenemos que empezar nuestro proyecto de "Independencia" lo más pronto posible y al parecer será este mes de julio próximo.

Decenas de pájaros revolotean y trinan sin cesar en el árbol de choloque (ya les contaré la historia de este arbolito) que tenemos en el jardín, ellos están alegres porque un nuevo día empieza. Qué hermoso es escuchar el canto de estas pequeñas aves que no tienen preocupación alguna del nuevo día, solo existen. Al gato de la casa, "chiguagua", también le encanta esta hora, creo que más que a todos nosotros, pues espera pacientemente trepado en el árbol para cazar a algún distraído gorrión.

Tomo la ducha temprano y salgo apurado rumbo a la reunión de trabajo. No como nada en casa porque desayunaremos con mi socio. Después de la reunión me lamenté por no haber tomado un buen desayuno en casa.

Fui a almorzar con mi primo un cebiche de conchitas negras, si aun no lo han probado, les recomiendo ir a una cubichería que está frente a la piscina Gildemeister (a una cuadra de la Av. Los Incas). Almorzamos solo una entradita y conversamos de nuestros proyectos que tenemos en mente materializar. Falta poco primo para empezar a romper en el mercado inmobiliario, ya verás.

Cuando llegué a casa ya era un poco tarde, cerca de las 4:00 pm, solo comí un plato de arroz con ají de gallina preparado por las manos de mi hermana, quien dicho sea de paso tiene una sazón maravillosa (ya les comentaré de ella en alguna otra entrada). Justo en esos instantes están en plena elaboración de las viandas que serán servidas en la noche durante una cena simbólica con los padres de familia de la Iglesia "Luz en las Delicias". En esta reunión también he sido invitado para que me den la bienvenida, estoy contento.

Llego la hora, los hermanos y hermanas están llegando poco a poco. Diana, mi sobrina, está preparando el programa de la reunión: Alabanzas, palabras especiales, oración, prédica del pastor, la bienvenida de la Iglesia a mí y a mi sobrino, y finalmente la cena. En resumidas cuentas fue una noche llena de emociones y muestra de amor al prójimo en toda la extensión de la palabra.

DOMINGO 21: DÍA DEL PADRE

Oficialmente es el día del padre. Mis hermanos llegan a visitar a papá y aprovecho para saludar a cada uno de ellos. Papá está contento, aunque le duele la muela, no pierde su chispa especial que tiene. La pasamos bien, conversamos del futuro de la familia y planificamos varios proyectos interesantes para ir cumpliéndolos uno a uno. Confiamos y esperamos que todo marche tan bien como lo planificamos, Dios mediante.

Mi madre está un poco triste por algunas cosas que han pasado en la familia, pero se quedo más tranquila después de hablar durante un rato con ella. Ya verás madre que todo pasará y las cosas volverán a ser como antes, inclusive mejor.

El domingo está terminando y todos alistan maletas para partir a su destino: Saúl (mi sobrino) está saliendo en "el bólido", Melvin (mi hermano) viajará más tarde, Judith (mi hermana) lo hará el lunes temprano, Sonia (mi otra hermana) viajará todavía el lunes por la noche al igual que yo (tengo cita el lunes con mi viejo, literalmente hablando, doctor).

Con este párrafo termino de contarles acerca de estos días que pasé con mi familia celebrando el día del padre. La entrada lo hice un poco desfasada, pero más vale tarde que nunca. Espero escribir más seguido.

Dios los bendiga enormemente.

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